Podríamos definir este enfoque de trabajo como la aplicación de herramientas de  prevención, detección, evaluación, diagnóstico y tratamiento de todas las alteraciones de la comunicación y de las funciones orales no verbales (deglución, procesado oral de los alimentos) aplicadas a población adulta con una perspectiva comunitaria con el objetivo de localizar e intervenir en aquellas variables que permitan la transferencia de habilidades y promoción de la salud e incremento de niveles de Calidad de Vida.

La filosofía de trabajo de Logocerebral está enmarcada por cuatro palabras fundamentales: Logopedia, Comunitaria, Adulto y Transdisciplinariedad. Esos cuatro ejes son los encargados de dar vida a este proyecto.

Os explico un poco más de cada uno de ellos…

Logopedia

La Logopedia es una disciplina sanitaria regulada por la LOPS (Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de ordenación de las profesiones sanitarias) que, de acuerdo con el Consejo General de Colegios de Logopedas, “se ocupa de la prevención, detección, evaluación, diagnóstico y tratamiento de todas las alteraciones de la comunicación y de las funciones orales no verbales (deglución, procesado oral del alimento), tanto en la población infantil como en la edad adulta”.

La Logopedia es la ciencia que permite generar planes terapéuticos sostenidos por las mejores evidencias científicas disponibles y el aporte de la experiencia clínica dirigidos a problemas de la comunicación y/o la deglución tras un evento neurológico. La Logopedia combina toda esa ciencia con el arte de aplicar las evidencias científicas disponibles a cada situación en particular. La unión entre ciencia, experiencia clínica y las necesidades y objetivos del paciente dan como resultado la guía más fiable para dirigir nuestras intervenciones.

La aplicación de un tratamiento de Logopedia permite restaurar, compensar o sustituir funciones alteradas para alcanzar el mayor nivel de autonomía posible.

Comunitaria

Podemos entender por Entorno aquellas variables que rodean a la persona y que facilitan y condicionan su desempeño diario. Esta concepción de la palabra Entorno va más allá de definirlo como un lugar en el que se suceden las acciones diarias ya que nos obliga a atender a cada uno de los aspectos que determinen el funcionamiento de una persona en la vida real.

Como individuos pertenecemos a un grupo social a través del cual nos desarrollamos y forjamos un rol específico que nos significa como persona. Nuestras habilidades y destrezas de comunicación y deglución nos permiten formar parte de diversas actividades que se suceden en nuestro círculo social. Ya sea de forma directa o indirecta, la aparición de déficit lingüísticos o deglutorios supondrán un impacto enorme en la vida de la persona.

Tras un daño cerebral existe una alta prevalencia de problemas de comunicación y/o deglución que afectan a las habilidades de las personas en su día a día. Es importante reseñar que estos problemas también impactarán de manera importante en aquellos que rodean a esa persona.

La aplicación de la terapia de Logopedia tiene la obligación de analizar y evaluar las variables del entorno que están interfiriendo en el funcionamiento de la persona y tenerlas en cuenta a la hora de plantear un plan terapéutico efectivo.

Desde Logocerebral se proponen soluciones a los problemas derivados de las dificultades de comunicación y/o funcionales orales no verbales (tragar, procesar oralmente los alimentos) que sufre la persona con daño neurológico a través de planes de salud que permitan promocionar sus habilidades y destrezas en situaciones de la vida cotidiana basados en entrenamiento orofacial activo o de aspectos cognitivos de la comunicación.

La Logopedia tiene capacidad para poder impactar de forma positiva en el funcionamiento de la persona aplicando cada una de las técnicas de intervención a la situación cotidiana para generar adecuados aprendizajes que permitan una adaptación de rutinas más eficaz y autónoma.

Adulto

La población a la que va dirigida esta propuesta de intervención es el adulto.

En mi caso cuento con más de 11 años de experiencia en el trabajo con el adulto con daño neurológico y fruto de ello he ido encontrando formas de trabajo dirigidas a maximizar el potencial que tiene trasladar las terapias a la vida real de la persona.

Beber un vaso de agua, disfrutar de un alimento preferido, contar un secreto a nuestro mejor amigo, escribir un mensaje o decir «te quiero» son acciones cotidianas que reciben su justo valor incalculable cuando dejan de estar a nuestro alcance.

Existen momentos en los que la salud se puede ver amenazada y el ser humano se encuentra en una condición en la que aparecen restricciones a la hora de realizar actividades cotidianas. Palabras desconocidas hasta ese momento como pueden ser Afasia o Disfagia retumban en la persona cada día al levantarse. Estas palabras, que definen un cuadro clínico, están lejos de poder explicar el enorme impacto que tienen en la vida de una persona cuando aparecen.

El adulto con daño neurológico puede llegar a sentir como su papel en su grupo social se ve restringido y modificado, aspecto que impacta en su salud de manera directa.

Transdisciplinariedad

Supone un enfoque holístico de intervención que, por definición, tiene en cuenta a la persona como un todo. Es importante que uno sepa ver más allá de su propia disciplina, teniendo claros sus límites de actuación. Tener en cuenta a su individuo como su totalidad permite detectar donde se encuentra la raíz del problema y favorecer una derivación más efectiva hacia el profesional que más aportará a la persona.

A medida que sabemos más del cerebro se va teniendo claro que su funcionamiento en red obliga a huir de concepciones parcelarias o restrictivas de algunas funciones.

Potenciamos la eficacia de la Logopedia cuando se trabaja de forma transversal con disciplinas afines como pueden ser la Terapia Ocupacional, Fisioterapia, Neuropsicología, Nutrición, Enfermería o Medicina, entre otras.

Desde Logocerebral se tiene muy claro ese trabajo colaborativo con otras disciplinas y se trabaja de forma abierta y cercana con otros profesionales.

Este proyecto cuenta con la colaboración y asesoramiento de ANICCA Terapias, centro de neurorehabilitación de referencia en la Sierra Noroeste de Madrid en el que trabajan de manera conjunta Fisioterapia, Terapia Ocupacional, Neuropsicología y Logopedia.